El Colegio

  • NUESTRA MISIN

     Queremos:

    Una escuela inclusiva, centrada en la persona, que ayude a desplegar las potencialidades personales y grupales, respetando los ritmos individuales de aprendizaje.
     
    Una escuela que haga cultura desde la formación académica con un claro compromiso social y trascendente, siendo la Misericordia su sello distintivo.   

     

  • NUESTRO ESCUDO

    Es el símbolo que la Virgen de la Merced lleva en su pecho. Está formado por los dos metales más nobles: el oro, signo de benignidad y nobleza, y la plata, signo de inocencia y pureza.
     
    Sobre el campo rojo, emblema de amor y caridad, aparece la cruz de plata irradiando reflejos de pureza y blancura. La cruz transmite una visión de esperanza, consuelo y libertad y es portadora de alegría y capaz de infundir el valor necesario para entregar la vida por los demás, como lo hizo Jesús. A través de la historia de la Iglesia, nuestro escudo simbolizó el heroísmo de los redentores mercedarios.
     
    Al usarlo diariamente, es importarte recordar que es un símbolo de nuestro compromiso de Misericordia, que nos llama a abrazar a todos sin distinción, con un amor cada vez más inclusivo.
     
  • NUESTRA FUNDADORA

    Catalina McAuley nació en Irlanda en septiembre de 1778. Su padre, un caballero católico que murió cuando ella era muy pequeña, le transmitió la compasión por las personas pobres. A los 48 años, Catalina heredó una gran fortuna y la utilizó para construir la primera Casa de Misericordia para mujeres y niños abandonados y maltratados de los barrios pobres de Dublín. Socorriendo a los empobrecidos, a los enfermos y a los faltos de educación, esta gran mujer manifestó el amor misericordioso de Jesús. Posteriormente, otras mujeres se le unieron en el trabajo, viviendo en comunidad y compartiendo su fe.

    Nunca tuvo la intención de fundar una comunidad de mujeres religiosas; sin embargo, el clero de esos tiempos no apoyaba su apostolado como obra de un grupo de mujeres laicas y la instaron a formar un instituto religioso. Catalina y otras dos mujeres se prepararon de manera formal para la vida religiosa con la Comunidad de las Hermanas de la Presentación. El 12 de diciembre de 1831 es la fecha que las Hermanas de la Misericordia consideran como el día de su fundación como comunidad religiosa.

    Catalina vivió sólo diez años como Hermana de la Misericordia, pero para entonces ya había establecido 12 fundaciones en Irlanda y dos en Inglaterra. Cuando murió, había 150 Hermanas de la Misericordia. Poco después, pequeños grupos de hermanas dejaron Irlanda para establecer nuevas fundaciones en las costas este y oeste de los Estados Unidos, Terranova, Australia, Nueva Zelandia y Argentina.

     
  • LAS HERMANAS DE LA MISERICORDIA

    El Colegio Santa Ethnea es uno de los colegios pertenecientes a las Hermanas de la Misericordia de las Américas (ver sitio). Animadas por el Evangelio y la pasión de su fundadora, las Hermanas comprometen su vida y recursos para actuar en solidaridad con los pobres del mundo, especialmente las mujeres y los niños.

    El 24 de febrero de 1856, llegaron a Buenos Aires las primeras hermanas irlandesas a instancias del Padre Fahy, quien asistía espiritualmente a una gran cantidad de inmigrantes irlandeses en el país. Su objetivo era continuar ofreciendo en Argentina el servicio de misericordia.

    Desde ese entonces, su casa madre es el Mater Misericordiae. Al poco tiempo, se les confió el colegio Santa Brígida, propiedad de la Asociación Católica Irlandesa y paulatinamente, abrieron varios colegios en la provincia de Buenos Aires.

    Hoy día, más de 14.000 hermanas alrededor del mundo cumplen con la misión de servicio y llevan una vida inspirada en la oración y sustentada por el apoyo de la comunidad.

  • HISTORIA Y FUNDACIN DEL COLEGIO

     

    Con el propósito de ampliar su radio de influencia en la Provincia de Buenos Aires y después de pacientes estudios, las Hermanas de la Misericordia decidieron crear un establecimiento que sirviera como colegio y noviciado y eligieron instalarlo en Bella Vista.

    El 11 de enero de 1931 se firmó la escritura correspondiente. Escogieron esa fecha por tratarse del día celebratorio de Santa Ethnea, una princesa irlandesa convertida al cristianismo por el Patrono de Irlanda, San Patricio, en honor a la cual nombraron a la institución.

    Ese mismo año, el por entonces Nuncio Apostólico Monseñor Felipe Cortesi bendijo la piedra fundamental. Las actividades académicas comenzaron en 1932, con los grados primarios mixtos.

    En 1958, comenzó una nueva etapa al crearse la Sección Secundaria y en 1962 egresaron del colegio las primeras maestras. En 1966, por consejo del obispado, el Colegio Santa Ethnea se convirtió en una escuela de niñas exclusivamente, y recién en 1994 volvieron a incorporarse los varones.

    A partir de una revisión de su carisma y del inicio de un profundo proceso de transformación educativa, hace ya más de 10 años, las Hermanas decidieron delegar la tarea de conducción a los laicos comprometidos con el espíritu de la Misericordia.

     

Enterate